El cambio climático es un término que ha trascendido las fronteras del debate científico para convertirse en una cuestión central en la agenda política y social global. Sin embargo, a pesar de la constante discusión sobre sus efectos y soluciones, rara vez nos detenemos a considerar qué significa realmente este fenómeno, por lo cual, en la realidad del ciudadano de a pie, todos escuchamos hablar de este tema pero muy pocos lo conocemos más allá de la mera superficialidad de los títulos periodísticos. La forma en que definimos y comprendemos el cambio climático puede tener una gran importancia en nuestra vida a nivel individual, colectivamente ese conocimiento está produciendo transformaciones culturales relevantes que van a influir en las políticas públicas de nuestras sociedades y también en la manera en que nos enfrentemos a las consecuencias de este fenómeno. En esta columna, buscamos desentrañar las capas de significado que componen este concepto, entendiendo que, al hablar de cambio climático, no sólo estamos describiendo un fenómeno natural, sino también un desafío ético, económico y humano de proporciones colosales, que involucra todos y cada uno de los aspectos de la existencia de nuestra planeta y por supuesto la de todos sus habitantes, humanos y no humanos.
Aunque no necesitamos ser científicos, los activistas ambientales debemos profundizar nuestros conocimientos sobre los problemas ambientales para actuar con mayor eficacia y credibilidad. Entender los fundamentos científicos nos permite tomar decisiones informadas, defender políticas basadas en evidencia y comunicar nuestras ideas de manera convincente. Cuanto más sepamos, más capaces seremos de inspirar a otros, desafiar la desinformación producida por ignorantes e intereses concentrados y lograr cambios reales para preservar y proteger lo que todavía no ha sido dañado, restaurar en la medida de lo posible y mitigar el ritmo y grado de afectación de lo que ya ha sido dañado.
Cambio climático: Es un término que refiere a las alteraciones a largo plazo en los patrones climáticos globales o regionales. El cambio climático incluye no solo el calentamiento global, sino también otros fenómenos como cambios en las precipitaciones, aumento de la frecuencia e intensidad de fenómenos climáticos extremos (huracanes, sequías, olas de calor, tormentas), alteraciones en los ecosistemas, y la disminución de las capas de hielo y glaciares. El cambio climático abarca todas las transformaciones que estamos observando en el sistema climático debido tanto al calentamiento global como a otros factores.El calentamiento global es la causa principal del cambio climático, pero el cambio climático implica una variedad más amplia de efectos y cambios en el clima global.
El cambio climático siempre ha formado parte de la historia de la Tierra, con ciclos naturales de variación en las temperaturas y los patrones climáticos, la mayoría de estos cambios se atribuyen a pequeñas variaciones en la órbita terrestre que modifican la cantidad de energía solar que recibe nuestro planeta. Sin embargo, lo que diferencia al cambio climático actual es que los indicadores de calentamiento global han superado los límites registrados a lo largo de los últimos 800.000 años. En los últimos 150 años, especialmente en las últimas seis décadas, el calentamiento global se ha acelerado de manera alarmante. Este cambio, no tiene precedentes y está directamente relacionado con las actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la industrialización. A través de estos procesos, hemos incrementado de manera significativa las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, lo que ha acelerado los procesos naturales del clima. Así, el cambio impulsado por actividades humanas, conocido como cambio climático antropogénico, no sólo ha sobrepasado todos los patrones e indicadores naturales de calentamiento global registrados, sino que su velocidad y magnitud son inseparables de la acción humana y nos deparan consecuencias de las cuales tenemos que hacernos conscientes de forma inmediata, por su gravedad.
¿CÓMO NOS DIMOS CUENTA?
En 1824, Joseph Fourier calculó que un planeta del tamaño de la Tierra, situado a nuestra distancia del Sol, debería ser mucho más frío. Sugirió que algo en la atmósfera debía estar actuando como una manta aislante. En 1856, Eunice Foote descubrió esa manta, mostrando que el dióxido de carbono y el vapor de agua en la atmósfera de la Tierra atrapan la radiación infrarroja (calor) que escapa del planeta.
En la década de 1860, el físico John Tyndall identificó el efecto invernadero natural de la Tierra y sugirió que ligeros cambios en la composición atmosférica podrían provocar variaciones climáticas. En 1896, un artículo fundamental del científico sueco Svante Arrhenius predijo por primera vez que los cambios en los niveles de dióxido de carbono atmosférico podrían alterar sustancialmente la temperatura de la superficie a través del efecto invernadero.
En 1938, Guy Callendar relacionó los aumentos de dióxido de carbono en la atmósfera terrestre con el calentamiento global. En 1941, Milutin Milankovic conectó las edades de hielo con las características orbitales de la Tierra. Gilbert Plass formuló la teoría del dióxido de carbono del cambio climático en 1956.
La teoría del dióxido de carbono de Gilbert Plass, desarrollada en la década de 1950, fue una de las primeras aproximaciones en el campo de la climatología moderna para comprender el impacto de los gases de efecto invernadero sobre el clima terrestre. En su trabajo, Plass consideró la transferencia radiativa de calor y cómo el dióxido de carbono (CO2) influye en la temperatura global. Estudió la interacción entre la atmósfera y la radiación solar e infrarroja, lo que lo llevó a concluir que un aumento en los niveles de CO2 podría resultar en un calentamiento global. A pesar de que sus modelos fueron más simples en comparación con los utilizados hoy en día, la predicción de Plass fue crucial, ya que sugirió que duplicar los niveles de CO2 en la atmósfera podría elevar de manera muy significativa la temperatura global.
La importancia de la teoría de Plass radica en que ofreció una base científica para la comprensión de cómo los gases de efecto invernadero afectan al clima, y su trabajo sentó las bases para investigaciones más detalladas sobre el cambio climático que vendrían en las décadas siguientes. Aunque los modelos actuales han evolucionado y mejorado con tecnología más avanzada, la contribución de Gilbert Plass sigue siendo un hito fundamental en la historia de la ciencia del clima.
¿Qué es el efecto invernadero?
El efecto invernadero es un proceso natural mediante el cual ciertos gases de la atmósfera, conocidos como gases de efecto invernadero (como el dióxido de carbono, metano y vapor de agua), retienen el calor del Sol en la Tierra, manteniendo la temperatura global en niveles que permiten la vida. Estos gases permiten que la radiación solar entre en la atmósfera, pero impiden que una parte del calor que la Tierra emite hacia el espacio escape de nuevo, funcionando como el vidrio de un invernadero que atrapa el calor dentro.
Sin embargo, las actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles y la deforestación, han incrementado la concentración de estos gases, intensificando el efecto invernadero y contribuyendo al calentamiento global. Este fenómeno provoca cambios climáticos como el aumento de las temperaturas globales, la alteración de los patrones meteorológicos y el deshielo de los polos.
¿Cuales son los gases de efecto invernadero?
Los principales gases de efecto invernadero son:
El dióxido de carbono (CO2) es un gas incoloro e inodoro presente en la atmósfera terrestre, compuesto por un átomo de carbono y dos átomos de oxígeno. Es un producto natural del ciclo del carbono, generado por procesos como la respiración de los seres vivos, la descomposición de materia orgánica y las erupciones volcánicas. Sin embargo, las actividades humanas, principalmente la quema de combustibles fósiles, la deforestación y ciertos procesos industriales, han incrementado significativamente sus concentraciones en la atmósfera. Este aumento de CO2 es uno de los principales impulsores del cambio climático, ya que es un gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global al atrapar el calor en la atmósfera.
El metano (CH4) es un gas de efecto invernadero que está compuesto por un átomo de carbono y cuatro átomos de hidrógeno. Es uno de los gases que contribuyen al efecto invernadero y es mucho más potente que el dióxido de carbono a corto plazo, ya que tiene un potencial de calentamiento global aproximadamente 25 veces mayor que el CO2 en un período de 100 años.
El metano se produce de forma natural en varios procesos biológicos, como la descomposición de materia orgánica en condiciones de poco oxígeno, como ocurre en pantanos, humedales y el tracto digestivo de rumiantes (vacas, ovejas). También se libera de forma natural en los reservorios de gas subterráneo, como los campos de gas y petróleo.
Sin embargo, la actividad humana ha incrementado su presencia en la atmósfera a través de actividades como la quema de combustibles fósiles (carbón, gas natural, petróleo), algunas actividades agrícolo ganaderas, la destrucción de los ecosistemas naturales, el manejo de los desechos. El metano contribuye significativamente al cambio climático debido a su alta capacidad para atrapar el calor en la atmósfera.
El vapor de agua (H2O) es uno de los principales gases de efecto invernadero y juega un papel crucial en el efecto invernadero y el clima global. A diferencia de otros gases de efecto invernadero, el vapor de agua no es directamente influenciado por las actividades humanas, pero su concentración en la atmósfera está estrechamente vinculada a otros gases como el dióxido de carbono (CO2).
El vapor de agua se forma cuando el agua líquida se evapora, un proceso impulsado por el calor del Sol. Este vapor asciende hacia la atmósfera, donde puede condensarse y formar nubes o precipitación (lluvia, nieve, etc.). El vapor de agua también se genera en procesos biológicos, como la transpiración de plantas y animales.
Aunque el vapor de agua es el gas de efecto invernadero más abundante, su concentración en la atmósfera está controlada por la temperatura. A medida que las temperaturas aumentan, más agua se evapora, lo que genera más vapor de agua, lo que a su vez atrapa más calor en la atmósfera. Este fenómeno crea un efecto retroalimentador que amplifica el calentamiento global. Es decir, aunque no sea un gas de efecto invernadero directamente influenciado por las emisiones humanas, las emisiones de CO2 y otros gases contribuyen al aumento de las temperaturas, lo que incrementa la cantidad de vapor de agua en la atmósfera, intensificando aún más el calentamiento.
Otros gases de efecto invernadero que contribuyen al efecto son los óxidos de nitrógeno, especialmente el óxido nitroso que proviene en su mayoría de la agricultura (fertilizantes).
Los Clorofluorocarbonos (CFCs) son gases de efecto invernadero muy potentes, que han sido restringidos en su uso por el daño que causaron a la capa de ozono ubicada en la estratósfera (la parte alta de la atmósfera), que actúa protegiendo la vida en la Tierra de la radiación ultravioleta del sol.
El ozono de la tropósfera (la parte baja de la atmósfera), tiene un potencial de calentamiento global considerable. Su capacidad para absorber la radiación infrarroja contribuye al efecto invernadero, lo que contribuye al cambio climático. Sin embargo, la contribución del ozono troposférico al calentamiento global es menor comparado con gases como el dióxido de carbono (CO2) o el metano (CH4).
Referencias:
Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC). "Climate Change 2021: The Physical Science Basis". Cambridge University Press, 2021.
U.S. Environmental Protection Agency (EPA). "Methane Emissions". 2024.
Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC). "Climate Change 2021: The Physical Science Basis". Cambridge University Press, 2021.
National Aeronautics and Space Administration (NASA). "The Greenhouse Effect". NASA Climate Change and Global Warming, 2024.
¿Que es la atmósfera ?
La atmósfera es la capa de gases que rodea la Tierra, la cual está mantenida por la gravedad. Es un sistema dinámico compuesto por varios elementos y se extiende desde la superficie terrestre hasta miles de kilómetros hacia el espacio. Aunque es invisible a simple vista, es fundamental para la vida en la Tierra, ya que proporciona el oxígeno necesario para los seres vivos, regula la temperatura, protege de la radiación solar dañina y participa en fenómenos climáticos y meteorológicos. Sin ella, la Tierra sería un lugar inhóspito e incapaz de mantener condiciones favorables para la vida.
Composición de la Atmósfera
La atmósfera está compuesta por una mezcla de varios gases, los de efecto invernadero, más oxígeno, nitrógeno y argon, exiten otros gases que tienen una participación muy menor.
Capas de la Atmósfera
La atmósfera se divide en varias capas compuestas por diferentes gases, basadas en la variación de temperatura con la altitud:
1. Tropósfera:
* Es la capa más cercana a la superficie de la Tierra, donde ocurren los fenómenos meteorológicos.
* Se extiende desde el nivel del suelo hasta unos 10-12 km de altitud.
* En esta capa, la temperatura disminuye con la altitud.
2. Estratósfera:
* Se encuentra por encima de la tropósfera, hasta unos 50 km de altitud.
* Contiene la capa de ozono, que absorbe la radiación ultravioleta del sol, protegiendo la vida en la Tierra.
* La temperatura aumenta con la altitud debido a la absorción de radiación solar por el ozono.
3. Mesósfera:
* Se extiende entre los 50 km y los 85 km de altitud.
* En esta capa, la temperatura vuelve a disminuir con la altitud.
4. Termósfera:
* Se encuentra entre los 85 km y los 500-1,000 km.
* La temperatura aumenta significativamente debido a la absorción de radiación solar.
5. Exósfera:
* Es la capa más externa, donde las partículas de gas están muy dispersas. * Comienza alrededor de los 500-1000 km y se extiende hasta el espacio exterior.
Funciones de la Atmósfera
1.Protección: La atmósfera filtra la radiación solar dañina (como los rayos ultravioleta) y protege la vida en la Tierra.
2.Regulación climática: A través de la retención de calor (efecto invernadero), la atmósfera ayuda a mantener temperaturas relativamente constantes en la superficie de la Tierra.
3.Ciclo del agua: La atmósfera juega un papel clave en el ciclo del agua, permitiendo la evaporación, la condensación y las precipitaciones.
4.Soporte para la vida: Proporciona el oxígeno necesario para la respiración de los seres vivos y el dióxido de carbono para la fotosíntesis de las plantas.
Referencias:
NASA Earth Science. "Atmosphere." NASA, 2024.
United Nations Environment Programme (UNEP). "The Role of the Atmosphere in Earth's Climate." UNEP 2023
Hasta acá, esto es lo que sabemos:
Existe un fenómeno llamado Cambio Climático, hay un consenso de alrededor del 97% de los científicos especialistas en diferentes áreas, en que ese cambio climático está impulsado y amplificado por las actividades humanas. En 2014, un informe de la American Association for the Advancement of Science (AAAS), citando diversos estudios, reafirmó este consenso.
El calentamiento global, producido en su mayor parte por actividades humanas, es la causa principal del Cambio Climático.
Es un hecho científico comprobado, que los gases de efecto invernadero conservan el calor, protegen las condiciones para la vida en la Tierra y sabemos cuáles son esos gases.
Es un hecho científico comprobado que las actividades humanas incrementan la acumulación de esos gases intensificando el efecto invernadero, produciendo un mayor calentamiento global, lo cual provoca aumento de las temperaturas globales, la alteración de los patrones meteorológicos y el deshielo de los polos.
Sabemos que el efecto invernadero que da origen al calentamiento global se produce en la atmósfera, de la cual analizamos su composición y sus diferentes partes.
Referencias:
Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC)
American Association for the Advancement of Science (AAAS) / National Aeronautics and Space Administration (NASA)/ Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC)/ National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA)
American Association for the Advancement of Science (AAAS) / National Aeronautics and Space Administration (NASA)/ Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC)
El cambio climático en el debate público y científico
Nos enteramos de este fenómeno por las observaciones científicas que detectaron discrepancias en los datos, y en ese extraordinario proceso del cual somos capaces los humanos llegamos a una información bastante precisa de lo que estaba ocurriendo, lo cual tuvo su primera etapa terminada cuando Gilbert Plass sentó las bases para investigaciones sobre el clima más profundas, pero ya sabíamos adónde teníamos que mirar. Plass comprendió que un aumento en la temperatura global representaba un cambio significativo, un cambio que no sólo afectaría los ecosistemas, sino que alteraría profundamente el equilibrio climático global. Desde ese momento se iniciaron diferentes investigaciones científicas que invariablemente llegaron a las mismas conclusiones, cada vez con más detalles y profundidad.
El próximo gran hito fue El informe Charney (1979) publicado en 1979, que fue el primero en establecer de manera formal que el aumento de los gases de efecto invernadero podría causar un calentamiento significativo del planeta. Este informe fue publicado por un panel de científicos del National Academy of Sciences en Estados Unidos y fue fundamental para alertar al público y a los responsables políticos sobre los riesgos del cambio climático.
En los años 80, varias conferencias internacionales comenzaron a tratar el cambio climático de forma más explícita. Un ejemplo clave fue la Convención sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas en 1985, celebrada en Villach, Austria, en la que se discutió sobre la relación entre el cambio climático y las actividades humanas, y se planteó la necesidad de cooperación internacional. También en 1986, se organizó la primera Conferencia Mundial sobre el Clima en Ginebra.
Uno de los momentos clave en la visibilidad mediática del cambio climático fue en junio de 1988, cuando el climatólogo James Hansen, director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales, testificó ante el Congreso de los Estados Unidos. Hansen declaró que el calentamiento global ya estaba ocurriendo y que las actividades humanas eran en gran parte responsables. Su testimonio fue ampliamente cubierto por los medios de comunicación y atrajo la atención pública hacia el cambio climático, en gran parte debido a la forma clara en que lo presentó como un problema urgente.
En 1988, las Naciones Unidas crearon el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), lo que marcó un hito importante en la institucionalización del cambio climático como un problema global. La creación del IPCC fue cubierta por los medios de comunicación internacionales, y el informe del IPCC de 1990 ayudó a consolidar aún más el cambio climático como una cuestión clave a nivel global.
Estos eventos marcaron el comienzo de una mayor cobertura y discusión pública sobre el tema, que se expandiría aún más en los años posteriores hasta nuestros días, cada vez con mayor intensidad.
Continuará...
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