soledad

Tecnología, nosotros y el otro: la ilusión de no estar solos
Nunca fue tan fácil estar en contacto. Nunca fue tan difícil encontrarse de verdad. Estamos siempre disponibles, siempre conectados, siempre en línea. Pero algo se fue vaciando en el camino. Nos conectamos todo el tiempo. Nos relacionamos cada vez menos. El otro dejó de ser presencia. Nosotros también. Y sin darnos cuenta, empezamos a reemplazar el vínculo por el medio de conexión. Sin fricción, no hay encuentro. Sin tiempo, no hay vínculo.
Por María Solá