En la era digital, la infancia y la adolescencia transcurren entre pantallas. Mientras la tecnología ofrece oportunidades educativas, de comunicación y de entretenimiento, también plantea riesgos significativos para el desarrollo cerebral y emocional de los más jóvenes de acuerdo a sus patrones de consumo. Vamos a recorrer algunos conceptos y hallazgos de referentes y expertos en la materia que han investigado los efectos negativos del uso excesivo de dispositivos electrónicos en niños y adolescentes.
Ante este nuevo mundo digital y el tiempo que niños y adolescentes dedican a estar enchufados a sus dispositivos, ya sea con juegos on line como con redes sociales, diversos países en todo el mundo han implementado políticas para limitar el uso de dispositivos en las escuelas, promoviendo alternativas que fomentan el desarrollo integral, nos concentraremos solo en un par de ejemplos como Dinamarca y Holanda. La idea de limitar el uso de las pantallas cobra sentido para favorecer el desarrollo de aptitudes en la vida real, conectándose consigo mismos, entre sus pares y con la naturaleza. Así, el contacto con la naturaleza, las experiencias al aire libre, los deportes en equipo emergen como un contrapeso valioso frente a la omnipresencia digital.
El Impacto de las Pantallas en el Cerebro en Desarrollo
El uso intensivo de dispositivos electrónicos durante la infancia y la adolescencia temprana puede tener consecuencias significativas en el desarrollo cerebral. Diversos expertos internacionales en diferentes áreas de la salud que van desde la medicina, la pediatría, la neurociencia, la psicología, la psicología social, han trabajado sobre esta temática.
El Dr. Jonathan Haidt, psicólogo social estadounidense, profesor en New York University y autor de diversos libros como ¨The Anxious Generation¨(La generación ansiosa) lleva años analizando el impacto del tiempo frente a pantallas y redes sociales en la infancia y adolescencia y la relación que esto tiene con la creciente epidemia de salud mental en adolescentes.
Haid plantea que la infancia ¨basada en el teléfono puede contribuir a la falta de sueño, problemas de atención y privación social, y en casos extremos a comportamientos compulsivos y adictivos en niños y adolescentes.
Destaca que la exposición temprana y constante a las redes sociales está correlacionada con un aumento en los niveles de ansiedad y depresión entre los adolescentes. Analizó una importante cantidad de estudios realizados en diversos países angloparlantes como Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda entre otros, y encontró que desde 2012 los niveles de ansiedad y depresión en adolescentes ha crecido exponencialmente, así como los episodios de autolesiones se han multiplicado y muy especialmente en niñas. Su investigación sugiere que, en la adolescencia, la comparación social constante y la búsqueda de validación en línea pueden afectar negativamente la autoestima y el bienestar emocional. Haidt considera que la relación entre depresión en adolescentes y el uso de redes sociales es bidireccional: la depresión causa que muchos adolescentes pasen más tiempo en redes sociales y viceversa, más tiempo en redes sociales puede llevar a depresión. Un estudio analizado por Haidt establece que niñas de 14 años que pasaban 5 horas o más en redes sociales por día tenían 3 veces más posibilidades de deprimirse que niñas que consumían poco o nada redes sociales.
En una entrevista del Dr. Haidt con el neurocientífico estadounidense el Dr. Andrew Huberman, analizan el impacto de los smartphones y las redes sociales en la salud mental de los jóvenes. Haidt explica que en el año 2012 en Estados Unidos así como se dio en varios países europeos el mismo fenómeno aproximadamente al mismo tiempo, comenzó un cambio social en la infancia y pubertad. Según él, la infancia como experiencia se alejó de la base del juego tradicional para pasar a estar basada en la experiencia digital (especialmente con el uso de los smartphones). Haidt analiza que si bien el comportamiento de niños y niñas es diferente en relación al tipo de plataformas y contenidos que consumen, en líneas generales los niños y adolescentes tienden a buscar contenidos violentos o sexuales en plataformas como youtube o juegos en línea, mientras que las niñas se enfocan más bien en plataformas cuyo eje es la dinámica social, como Instagram, donde el comportamiento se vuelve performativo: se toman fotos, las editan, las publican y gran parte de su mundo pasa a ser la aceptación que recibe a cambio, la recompensa inmediata de los likes o reacciones positivas.

En 2021, Frances Haugen, ex empleada de Facebook filtró al Wall Street Journal una serie de investigaciones internas según informó BBC News Mundo, en una entrevista en el programa 60 Minutes (CBS) según BBC Haugen afirmó que los documentos que filtró demuestran que la empresa puso repetidamente ¨el crecimiento por encima de la seguridad¨ de los usuarios. Según dichos de Haugen de acuerdo a la publicación de BBC, una investigación interna de Facebook (propietaria de Instagram) encontró que esta red social estaba afectando la salud mental de los adolescentes, pero no compartió públicamente sus hallazgos aún cuando éstos sugirieron que la plataforma era un lugar ¨tóxico¨para muchos jóvenes. En 2021, según informa BBC News, Haugen declaró ante el Senado norteamericano ¨ el liderazgo de la compañía sabe cómo hacer que Facebook en Instagram sean más seguros, pero no harán los cambios necesarios porque han puesto sus ganancias astronómicas antes que las personas¨. A su vez, en una entrevista con Scott Pelley para 60 Minutes (CBS), Haugen explica cómo la empresa Facebook a través de su algoritmo elige los contenidos que muestra a los usuarios, optimizando aquel que logra una reacción o interacción, y que sus propias investigaciones muestran que los contenidos odiosos, aquellos que polarizan, tienden a mantener al usuario en la plataforma. Tristemente, es más fácil inspirar odio que cualquier otra emoción.
De acuerdo a Haugen, la empresa se dio cuenta que de cambiar el algoritmo por uno más seguro para los usuarios, éstos pasarían menos tiempo en la plataforma, clickeando menos en la publicidad, la empresa haría menos dinero.
Siguiendo con el razonamiento del Dr. Haidt, las redes sociales se han convertido en una trampa social, muchos jóvenes quieren abstenerse o alejarse pero temen ser dejados de lado porque su grupo de amigos siguen conectados horas por día, expertos en psicología lo llaman ¨fear of missing out¨ (FOMO), el temor a perderse algo referido mayormente en este caso a lo que está sucediendo en redes generando una sensación de exclusión e insatisfacción. Esto está sucediendo en adolescentes en todo el mundo según sugieren diversas investigaciones.
El juego tradicional proporciona a los niños la posibilidad de aprender acerca de la cooperación y el conflicto, enseña a relacionarse con otros niños, a resolver las diferencias para poder seguir jugando. Según el Dr. Haidt, esta dinámica en el gaming no se da porque no existe el conflicto. Estas aptitudes son clave en el desarrollo para la vida adulta. Es en este sentido que el cambio de experiencia cara a cara entre niños como lugar seguro cedió su lugar al mundo digital donde se interpretan experiencias a compartir. La contracara de la aceptación y la popularidad en redes es la cancelación, la humillación de ver una foto, contenido o comentario donde alguien es ridiculizado, inmortalizando la vergüenza y propagándose a gran la velocidad por la red, puede disparar a ansiedad y depresión, según el Dr. Haidt.
Según el neurocientífico Dr. Huberman, la pubertad es un período de enorme cambio cerebral y de desarrollo de la plasticidad cerebral, se aprende a suprimir los impulsos, a desarrollar aptitudes, a recibir feedback, y en este proceso empieza a formarse la identidad de la persona y la autopercepción. En este contexto, volvemos al ejemplo de las niñas tomándose selfies, editando las fotos, poniendo filtros para verse más altas/flacas/bonitas, etc. o cualquiera sea la cualidad más valorada optimizada digitalmente. Los likes en este caso refuerzan el comportamiento ¨performativo¨ así como reforzar la idea sobrevalorada del aspecto y la importancia de la mirada de los otros sobre uno.

Redes sociales y Dopamina
Si hablamos de redes sociales, es necesario que hablemos de la dopamina y sus efectos. Según la explicación del Dr. Huberman, el cerebro libera dopamina, llamada la ¨hormona de la recompensa¨ en momentos de gratificación, las redes sociales por su funcionamiento maximiza la liberación de dopamina, creando un ciclo donde los usuarios buscan constantemente más gratificación. Esto genera un refuerzo positivo que puede convertirse en adictivo ya que esa subida de dopamina luego de hacer un pico cae llevando al niño/joven a querer repetir la experiencia y por ende reforzar el hábito, este ciclo de dopamina se dispara con los likes, con los videojuegos, con la pornografía. Las principales consecuencias del ciclo de dopamina/gratificación inmediata son:
a) la disminución de la capacidad de concentración afectando la atención en tareas a largo plazo
b) desensibilización, el cerebro necesita más estímulos para experimentar la misma satisfacción
c) aislamiento social: cuando más tiempo se pasa en línea menos se interactúa cara a cara, reduciendo así habilidades sociales.
d) ansiedad y depresión: la permanente búsqueda de validación en redes puede afectar la autoestima y aumentar el malestar emocional y la insatisfacción.
e) dificultad para disfrutar de actividades fuera de línea: acostumbrados a la gratificación inmediata de las redes, las actividades que no ofrecen recompensa inmediata son percibidas como menos atractivas.
Ahora sumale la pornografía
Otro mundo oscuro que acercaron las redes es el consumo accidental o intencional de pornografía en niños y adolescentes, afectando gravemente su desarrollo psicológico, emocional y social. El proceso de validación de identidad de la mayoría de las redes es declarativo, esto quiere decir que el usuario puede mentir acerca de su edad real y los controles, si los hay, son laxos. En el caso de los niños el peligro en relación a la pornografía es enorme ya que pueden ser expuestos a imágenes o situaciones que sus cerebros en formación no puedan procesar adecuadamente generando un trauma que los acompañe por mucho tiempo. En cuanto a los adolescentes puede darse como una búsqueda intencional y retomando el tema de la dopamina que mencioné anteriormente, la pornografía a través de las redes sociales e internet entra en sus vidas haciendo cada vez más difícil que puedan relacionarse con sus pares de forma más apropiada para su edad y etapa de desarrollo, planteando que difícilmente una relación de pareja pueda generar los ciclos de dopamina como aquellos producidos por la pornografía. Según ANEP en ¨Orientaciones para el Abordaje- Educación en Sexualidad¨, ¨el consumo de pornografía a una edad muy temprana, en un momento de desarrollo sexual como la pubertad y la prepubertad, es potencialmente peligroso (Dwilt y Rzymski, 2019) ya que distorsiona las ideas en torno a la sexualidad enriquecedora, mostrando prácticas y conductas de riesgo con la finalidad de vender y no de educar¨, ¨Estas pruebas suponen una naturalización de las prácticas violentas…¨.
Por si no era suficiente, llegó el juego: Ludopatía
Y siguiendo con esta línea de mundos oscuros que las redes acercaron a los niños es la ludopatía digital, un fenómeno creciente en jóvenes. Conversando con mi amiga Valeria Gibson, licenciada en psicología que ha trabajado en escuelas por más de 30 años con niños de nivel primario y a su vez madre de 4, relataba cómo la ludopatía estaba afectando gravemente a jóvenes en edad escolar que llegaban a apostar (y perder) el dinero del almuerzo o lo que tuvieran disponible, cuando no situaciones mucho más complejas como estallar la tarjeta de crédito de sus padres o recibir un cobrador en su domicilio exigiendo saldar su deuda. El fenómeno de las billeteras digitales en jóvenes también facilita el ingreso al juego, promovido ampliamente en redes como el atajo al éxito de ganar dinero fácil. Relataba a su vez que los tratamientos psicológicos tradicionales usados para adicciones como alcohol y drogas, por ejemplo la terapia de grupo, aplicados a tratar la ludopatía en jóvenes no lograban tener la efectividad como la que se obtenía con otros tipos de adicciones como alcohol y droga.
Qué hacen los que ya se dieron cuenta: Políticas Educativas en Dinamarca y Holanda
Reconociendo estos riesgos, países como Dinamarca y Holanda, entre otros, han implementado políticas para limitar el uso de dispositivos electrónicos en las escuelas y promover entornos de aprendizaje más sanos y equilibrados.
De acuerdo a The Guardian, en 2023 la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen creó la Comisión de Bienestar para investigar la creciente insatisfacción entre niños y jóvenes. El esperado informe ¨alertó sobre la digitalización¨ de la vida de niños y jóvenes y exigió equilibrar mejor la vida digital y la analógica. El informe incluyó una serie de recomendaciones entre las cuales se planteaba la necesidad de regular el uso de smartphones en escuelas y actividades extraescolares. La investigación de la Comisión arrojó resultados preocupantes: 94% de los jóvenes tenían un perfil en redes sociales antes de cumplir los 13 años (edad mínima requerida en diversas redes sociales) y los niños de 9 a 14 años pasaban un promedio de 3 horas al día en Tik Tok y YouTube. Ese tiempo valioso es tiempo perdido para el ocio, pasar tiempo con amigos y familiares, jugar, leer, hacer actividades al aire libre, practicar deportes, etc. En 2025 el gobierno danés prohibió el uso de teléfonos móviles y tabletas personales en las escuelas para estudiantes de 7 a 17 años. Esta medida busca reducir las distracciones y mejorar la calidad educativa, generar un espacio de reflexión y promover una mayor interacción entre estudiantes y docentes.
Holanda implementó hace 4 años una prohibición de uso de celulares en la escuela Calvijn College. De acuerdo a The Guardian, si bien inicialmente fue una medida controversial que encontró resistencia no solo en los estudiantes sino en algunos padres también, con el tiempo, la medida fue implementada en otras escuelas en el país observando los mismos resultados positivos. Una vez que entró en vigencia la prohibición del uso de celulares en la escuela, los recreos se transformaron en ámbitos de risa, juego e interacción entre los estudiantes, y en las aulas, las distracciones en clase bajaron considerablemente. En este contexto escuelas en todo el país comenzaron a adoptar la prohibición y el gobierno entró en el debate instando a las escuelas primarias y secundarias a sumarse a la iniciativa. Se realizó una encuesta 3 meses luego de la prohibición y los resultados que arrojó fueron muy optimistas, una parte importante de los niños manifestaron tener más y mejores interacciones entre ellos, 40% de ellos manifestó disfrutar más los recreos desde la prohibición de los celulares. Y los profesores consultados manifestaron mejoras en la atención en el aula por parte de los estudiantes.
Uso de celulares en escuelas en Uruguay y algunas estadísticas que muestran adonde vamos
En febrero de este año, de acuerdo a El Observador, el diputado Maximiliano Campo presentó un proyecto de ley cuya propuesta es prohibir el uso de dispositivos electrónicos portátiles en aulas, recreos e intervalos de educación inicial, primaria y media que dependen de ANEP (Administración Nacional de Educación Pública) con el objetivo de reducir las distracciones en el ámbito escolar e incentivar las interacciones sociales entre los estudiantes asi como adoptar medidas para abordar de forma efectiva problemáticas actuales relacionadas al uso de dispositivos digitales como la ludopatía, el ciberacoso y la violencia digital.
Mientras el proyecto de ley es evaluado, diversos centros educativos privados han tomado medidas para regular y/o restringir el uso de celulares fomentando la autorregulación, es decir, muchos centros han optado por enseñar a los alumnos a autorregular en uso de sus dispositivos, elegir relacionarse cara a cara, y mejorar la convivencia estableciendo algunos límites. De acuerdo a Telemundo, muchas instituciones buscan generar en los niños de liceo conciencia en el uso de estos dispositivos durante el horario escolar, otras escuelas han optado por prohibir el uso de dispositivos.
El proyecto de ley llega para intentar reducir el uso de celulares en jóvenes y el impacto que esta tecnología está teniendo en ellos. El problema de la ludopatía es una realidad concreta que preocupa y mucho. Según Portal Montevideo y los resultados de una encuesta realizada por Fundación Manantiales entre estudiantes de liceos y colegios de Montevideo, dos de cada 5 adolescentes en Montevideo han realizado apuestas on line. A su vez, 27% del grupo encuestado manifiesta apostar a diario y 42% lo hace sin el consentimiento de sus padres. La cifras de consultas por ludopatía según Fundación Manantiales ha crecido del 12% en 2019 al 21% en 2024, es decir, se ha casi duplicado en 5 años, según la organización ¨evidencia el impacto de la pandemia y la agresiva publicidad digital de casas de apuestas¨. En cuanto a cifras de uso de celulares en la escuela el 65% de los adolescentes usa el celular en clase para fines no académicos y el 41% considera que esto afecta su concentración.
Así como la ludopatía se metió en la vida de los jóvenes a través de los dispositivos electrónicos, de similar manera lo hizo la pornografía. Un informe de Kids Online 2022 publicado por ANEP sostiene que 67,8% de adolescentes en Uruguay declara haber visto pornografía alguna vez y 3 de cada 10 miran pornografía al menos una vez por semana (5 de cada 10 varones, 2 de cada 10 mujeres). De los adolescentes que han visto pornografía, el 23% lo hicieron por primera vez entre los 6 y los 11 años, y al llegar a los 14 años, ver pornografía alcanza el 80% de la población total (López y Ramos, 2022).
Las consecuencias para la salud son notables, según Montevideo Portal, el mismo estudio de Fundación Manantiales afirma que el 44% de los adolescentes varones sufre problemas de sueño debido al uso excesivo de tecnología, siendo del 56% en adolescentes mujeres. Asimismo, un enorme porcentaje duerme menos de lo recomendado y el 52% reconoce que necesita reducir su tiempo en línea pero ¨no puede hacerlo¨.
Qué podemos hacer ya mismo para proteger a niños y adolescentes
Si bien reestructurar el sistema educativo puede ser muy complejo y costoso, hay algunas medidas que no parecen ser tan difíciles de implementar y han demostrado en algunos países ser muy eficaces. ¿Cómo podemos protegemos a los niños y adolescentes de esta epidemia digital? Recuperar y fortalecer la idea del juego que ha perdido terreno en la era digital podría ser una estrategia para fomentar el desarrollo sano y equilibrado que es tan necesario en estos primeros años de edad.
Estas son algunas medidas tomadas en países europeos que han demostrado ayudar a bajar los niveles de stress emocional que muchos niños y adolescentes sufren.
- Escuelas libres de smartphones, para permitir que los niños y adolescentes puedan prestar atención en clase, y puedan aprender a relacionarse entre si.
- Restringir el uso de redes sociales antes de los 16 años.
- Incentivar el juego por sobre los dispositivos electrónicos, incentivar la experiencia en vivo y en directo vs. la experiencia digital.
- Actividades al aire libre.
- Actividad física, especialmente deportes en equipo.
- Permitir el aburrimiento como forma de aprender a discernir qué gusta y qué no.
El Dr. Haidt analiza que para que una estrategia de salida de los niños y jóvenes del mundo de las pantallas funcione, tiene que ser una acción colectiva, tan colectiva como lo es la situación presente. Se requiere un cambio social porque el problema es social.
Insiste en que si pudiéramos ver el efecto nocivo que tiene el excesivo uso de las redes en la juventud como en su momento pudimos comprender lo nocivo del cigarrillo para la salud, estaríamos más cerca de evaluar la realidad actual de manera más acertada.
Resumiendo
La protección de niños y adolescentes frente a los impactos de las redes sociales y el uso excesivo de smartphones u otros dispositivos electrónicos no puede seguir esperando decisiones empresariales o estatales: debe comenzar desde la gente misma. Las redes sociales y los dispositivos móviles constituyen hoy uno de los negocios más lucrativos y poderosos del planeta con una capacidad de lobby nunca vista hasta el momento. Esto explica, en parte, la reticencia de los Estados a impulsar regulaciones concretas y verdaderamente significativas. A eso se suma un problema estructural: la tecnología es un lenguaje de altísima complejidad, y la evidencia muestra que, cuando finalmente comprendemos el alcance de sus efectos, estos ya se han estado manifestando por años- y sus desarrolladores ya los conocían. Venimos corriendo de atrás, y eso nos obliga a actuar con urgencia frente a esta pandemia silenciosa que avanza sin encontrar resistencia real.
No es la primera vez que ocurre: basta recordar aquel momento en que los CEO de las principales empresas tabacaleras se presentaron ante el Congreso de los Estados Unidos y declararon, con total convicción, que no creían que la nicotina fuera adictiva y que sus productos no generaban adicción.
Como ven, no podemos permitirnos volver a llegar tarde, porque cuando los efectos sean más graves aún, vamos a estar solos, y algún genio nos va a decir nuevamente, que no sabía lo que hacía o que nunca pensó que podía afectar negativamente a millones de niños.
Si podemos ver que el fenómeno nos afecta a todos, también podremos entender que las soluciones tienen que ser adoptadas colectivamente para funcionar y lograr un cambio social que sea significativo. La buena noticia es que es posible, ejemplos como los de Dinamarca y otros países europeos nos dan confianza en la posibilidad de revertir esta tendencia que hoy afecta a tantos niños y adolescentes robándoles tiempo y posibilidades de un desarrollo vital más sano y pleno. Pero debemos entender que el cambio social se necesita ahora para que los niños y adolescentes puedan tener un futuro con menos ansiedad, depresión, angustia, y problemas de autopercepción, que son la puerta a un futuro de sufrimiento evitable. Es tiempo de plantearnos seriamente cómo evitar esa trayectoria de sufrimiento, qué herramientas sirven para lograr ese cambio social, y cómo fortalecer los vínculos que nos unen, en cada hogar, en cada escuela, en cada comunidad.
Agradecimientos: Agradezco especialmente a mi amiga Lic. Valeria Gibson por su generoso aporte de experiencia profesional y personal como madre de 4 (2 aún adolescentes), y su visión sobre cómo las redes afectan a nuestros niños y jóvenes.
Entrevista a Dr. Jonathan Haid por el Dr. Andrew Huberman ¨How Smartphones & Social Media impact Mental Health & Realistic Solutions¨, Huberman Lab.
¨Yes, social media really is a cause of the epidemic of teenage mental illness¨ por Dr. Jonathan Haidt para newsletter After Babel, 9/4/2024.
¨The evidence- The Anxious Generation¨ por Zach Rausch y Dr. Jonathan Haidt. www.theanxiousgeneration.com, 2/3/2024.
¨Frances Haugen: la mujer que filtró los Archivos de Facebook revela su identidad¨. www.bbc.com , 4/10/2021.
¨Facebook daña a los niños y debilita la democracia: el duro testimonio de la expempleada de la red social Frances Haugen ante el Senado de EE.UU. BBC News Mundo, 5/10/2021.
¨Whistleblower: Facebook is misleading the public on progress against hate speekch, violence, misinformation¨. By Scott Pelley, 60 Minutes, CBS News, 4/10/2021.
¨Dinamarca prohibirá los teléfonos móviles en las escuelas y en las actividades extraescolares¨, Miranda Bryant, The Guardian, 25/2/2025.
¨Going back in time: the schools across Europe banning mobile phones¨, Ashifa Kassam, The Guardian, 9/9/2024.
¨Tirar los Dados¨, Montevideo Portal, 26/3/2025.
¨Diputado presentó un proyecto para prohibir que los estudiantes usen el celular durante la clase¨, El Observador, 17/2/2025
¨Varios colegios de Uruguay ya comenzaron a aplicar medidas para la restricción del uso de celulares en horario escolar¨, www.teledoce.com, 6/3/2025
¨Orientaciones para el abordaje- Educación en sexualidad¨. Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). 2024.
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